De sus palabras no brota el rencor ni un sentimiento de venganza. Al contrario, el mensaje es de esperanza. Ayer, los familiares y amigos de Raúl Marcelo Pucheta, el canillita que falleció luego de ser atropellado en avenida Mate de Luna y avenida Alfredo Guzmán, pintaron una estrella amarilla en el pavimento, al conmemorarse un año desde el trágico accidente.

Minutos antes de las 16, comenzaron a repartir panfletos a los automovilistas que se detenían en los semáforos. En ellos, anunciaban el lanzamiento en Tucumán de la Campaña Nacional de Concientización Vial "Estrellas Amarillas: Sí a la Vida", organizada por la Asociación Argentina Familiares y Amigos de Víctimas de Accidentes de Tránsito.

Clara Pucheta fue la vocera de la familia. La mujer recordó el accidente en el que falleció su hermano. El 10 de julio de 2010, Marcelo Pucheta se dirigía a su puesto de trabajo, donde vendía diarios hacía 15 años, cuando una camioneta que cruzó el semáforo en rojo lo atropelló. Gonzalo Callejas, que conducía el rodado, no se detuvo.

Días más tarde, gracias a las marchas que organizaron los familiares del canillita, la Policía halló la camioneta y detuvo a Callejas y a su acompañante, Carlos Asar. "Cuando pasamos por esta esquina sentimos una gran impotencia. Transitamos por aquí a diario, y revivimos cada instante de ese terrible día", dijo Clara Pucheta.

Por eso, quieren que el sentimiento sea compartido. "No queremos que sea una esquina más. Esta estrella amarilla nos hará sentirnos acompañados; y que cuando la vean recen una oración, en el credo que profesen, por mi hermano. Que su muerte no sea en vano", manifestó la mujer.

Brocha en mano

Luego de un breve acto, con la colaboración de personal de la Dirección de Tránsito de la Municipalidad de San Miguel de Tucumán, comenzaron a pintar el pavimento. Clara, Claudia y Diego Pucheta (hermanos de Marcelo Pucheta), Nelson (el hijo) y Alita de Pucheta (la madre), fueron algunos de los familiares que tomaron la brocha, la sumergieron en un tacho con pintura amarilla y dejaron su marca en la estrella.

La campaña "Estrellas Amarillas" cuenta con el apoyo de las municipalidades de San Miguel de Tucumán y Yerba Buena, y el Rotary Club. Familiares de víctimas de otros accidentes de tránsito participaron del acto, y ya adelantaron que pintarán el asfalto en los lugares donde ocurrió una tragedia. Entre otros, estuvieron allegados a la médica María Cecilia Reales, Teodoro Pilipczuk, María Inés Norri y Julio Reyes.

"Queremos que todos los que pasen por esta estrella, tomen conciencia de la importancia del respeto por el otro. Que entiendan que la vida de un ser humano tiene valor; que los accidentes ocurren, pero cuando así sea, afloren los valores humanos, la solidaridad, la caridad, la sensibilidad, la responsabilidad, la compasión", comentó Clara Pucheta. De esa manera, sin nombrarlo, cuestionó la actitud de Callejas, que luego del accidente no se detuvo para auxiliar al canillita.

Alita de Pucheta recordó las marchas que llevaron adelante durante tres sábados seguidos para conseguir algún dato que les ayude a encontrar a los responsables del accidente. "En esos 24 días, nosotros hicimos nuestro duelo en la calle, con la gente que nos acompañó . Ojalá nadie tenga que pasar el dolor que nosotros pasamos", dijo la madre del canillita.

Fue un correo electrónico el que dio aviso del lugar donde se escondía la camioneta. La Policía allanó una casa de avenida Aconquija al 1.200, en cuyo garaje estaba la Nissan Frontier de Callejas. El conductor se entregó al día siguiente y quedó detenido. Asar, el acompañante, fue encontrado dos días después, y quedó imputado por encubrimiento.

"Cuando pasamos por esta esquina también revivimos los 24 días de esas marchas. En agradecimiento a ese apoyo es que nos adherimos a esta campaña. Lo que buscamos es que no tengamos que pintar estrellas amarillas por ningún hermano, hijo o padre. Como dice el slógan, no sumemos una estrella más al cielo", afirmó Clara Pucheta.

Despacio, los Pucheta comenzaron a abandonar la esquina. Pero la estrella de Marcelo Pucheta quedó pintada en el asfalto, buscando no pasar desapercibida para los conductores.